166 | LECTURAS | 26 de octubre de 2005

Conversación abierta con Graciela Montes
Invitada especial del Foro de Imaginaria y EducaRed


Frontera indómita

Eosauro

Antes que nada muchas felicidades por tu último libro El turno del escriba, soy mexicana y tuve la oportunidad de ir a ver la presentación al museo de antropología e historia de mi ciudad. Soy bibliotecaria de profesión y ante el gusto compartido de leer la carta que Julio Cortazar contestó, me surgen muchas interrogantes de ti y tu trabajo: Dirás que es mera curiosidad femenina pero deberías publicar la carta que tú escribes a Cortazar, me encantaría leerla en tu página. Leer “La frontera indómita” ha sido para mí un deleite y me pregunto si algún día no muy lejano yo pueda tomar clases contigo, ¿hay una especialización o maestría o algo que se le parezca, en donde tú compartas tus conocimientos como maestra (por supuesto en la Argentina)? Upsss creo que hago demasiadas preguntas, pero me surge una muy importante: ¿por que crees tú que para un adulto es más difícil situarse en el estado de ficción cuando se es lector de algún género en especifico y se intenta leer otro genero o cuando no se es lector y por más que se hace el intento no puede cruzar dicha frontera? ¿Hay formas de ayudar a dichos lectores? A últimas fechas me he puesto a estudiar esto de la lectura: pensaba que siendo bibliotecaria debería por lo menos tener armas para atrapar lectores, en camino voy, “es duro” y cuesta cuando se piensa y se cree que en México no se lee, un gusto enorme encontrarme con Imaginaria y que ellos pongan a nuestro alcance este tipo de foros. Idea genial la del corcho en tu página. Sin más por el momento, recibe un gran abrazo.

Graciela Montes

Eos, gracias por tus palabras tan amistosas, también por la referencia a la frontera indómita. ¿Serás de Monterrey entonces?
De la carta no sé qué decirte. La auténtica quedó en manos de Cortázar, después no sé... en ese tiempo las cartas se manuscribían. Tengo un borrador, que no es igual a la que envié... tal vez algún día la pinche en algún corcho... pero no sé, habrá que ver si quiero.
No doy clases, lo siento. Pero puede ser que nos encontremos en algún otro museo, por ejemplo, y nos reconozcamos por algún detalle, una pluma de avestruz o un zapato de distinto color que el otro...
Con respecto al asunto del género protector, creo que es comprensible, el lector también es animal de costumbres... cuesta moverse de lo más conocido hacia lo desconocido, que siempre es más resistente... Yo, personalmente, soy partidaria de probar bocados nuevos, pero me doy cuenta de que a veces hay que mandarse una pirueta para aprender a jugar otros juegos...
Un abrazo para vos también.


¿Cómo te iniciaste en la literatura?

Quis

Hola Graciela.Me parece necesario iniciar este mensaje diciéndote ¡¡¡FELICITACIONES!!!... por vuestra última novela, por el premio recibido... y sobre todo por tu carrera profesional. Pero éste no es el único motivo del mensaje, sino también preguntarte acerca de cómo fueron tus comienzos en la literatura...es decir cómo fue que te hiciste conocer, que publicaste tu primer libro (¿antes de tu primera publicación, tenías muchas cosas escritas?)...tu relación con las editoriales, etc., etc. Y visto todo esto ahora...presente...año 2005 y en el futuro...qué consejo le podrías dar a la gente que recién se inicia en la literatura...que no vive de ella, que tal vez lo haga como hobbie y que tiene muchas ganas de dar a conocer lo que escribe. Bueno espero no haberte aturdido con tantas preguntas y sobre todo haber sido claro. Agradezco infinitamente... el tiempo que nos prestas o mejor dicho, el tiempo que nos regalas.

Graciela Montes

Hola Christian Quiz. Gracias por tus felicitaciones.
Trato de responder breve a tus preguntas, pero sé que no voy a poder...
En la literatura me inicié como lectora, como todo el mundo, y después con escritura escondida, guardada en cajones... No eran cuentos para niños... A los 18, y siempre en plan de lectora, obtuve una carta de Julio Cortázar (a cambio de otra mía, de amor). Fue importante. También fue importante trabajar en una editorial, donde se hacían los libros y los escritores entraban y salían todo el tiempo... Debuté con un cuento para niños, “Nicolodo viaja al País de la Cocina” (el año que viene van a cumplirse años 30 de esa primera salida). El cuento fue hecho a partir de una saga privada, minimalista, que habíamos armado con Ricardo, entonces novio, ahora marido, y, subrayo, brillante lector, algunos años atrás. No se parecía a los otros muchos cientos de páginas que tenía en los cajones. Era otra vuelta de tuerca. Que me sirvió (para detalles podés ira a www.gracielamontes.com). En esos tiempos las publicaciones periódicas (revistas infantiles o colecciones de kioscos) compraban el cuento y punto. O sea que el dinero no fue mucho, pero el cuento tuvo suerte, fue bien leído y hasta comentado en los diarios (lo que era poco menos que milagro). Después siguieron otros cuentos.
Mis relaciones con las editoriales pasaron por distintas etapas. El Centro Editor fue mi casa (en el sentido en que uno llama su casa a la que compartió con padres y hermanos), allí me crié. Libros del Quirquincho fue mi invento (editorialmente), puse todo, arriesgué todo, perdí y gané. Ahora mis vínculos con las editoriales son más profesionales.
El futuro ¿chi lo sa? ¿Qué decirles a los que no viven de la literatura? Bueno, yo tardé muchos, muchos años en vivir de los derechos de autor, aunque de alguna manera vivía de mis palabras (como traductora, como editora, como correctora, etc.). Tal vez la pregunta ahora, para mí, debería ser cómo mantener las propias palabras vivas cuando una está viviendo de ellas... No es broma. Creo que la respuesta es siempre la misma: saber qué es lo que uno quiere escribir, tiene el deseo de escribir... identificar ese deseo, después meter mano, trabajar duro... Si uno identificó ese deseo creo que lo más seguro es que llegue a buen puerto, venga de donde venga.

Paula Irupé

Qué lindo, Graciela, lo que contás. Vos sabés, te habrá pasado, que uno anda en etapas intermedias, en las de los cajones cerrados y esas cosas y anda buscando "madres espirituales", compañeras, cómplices, que la alienten y la consuelen y la empujen un poco.    En otra parte de este foro coincidimos en temas como el escriba, el hambre y los laberintos. Veo que también en el amor a Julio. ¿Puedo confesarte mis otros amores apasionados y ver si tenés algo para decirme de ellos? Angélica Gorodischer, Ana María Shua, Juan Gelman, Leopoldo Marechal.   ¿Sabés que el mismo día que compré El turno del escriba me traje La loca de la casa, de la Montero? Mi terapeuta, que ya no sabe qué hacer para que yo "salga del agujero en que me escondo" estaba fascinada con los efectos expansivos que crearon en mí las dos novelas.


Marc Soriano

Gracie

Me imagino que tu traducción del libro de Marc Soriano La literatura para niños y jóvenes debe haber sido una empresa desafiante y rica en experiencias. Me gustaría que nos contaras un poco los entretelones de ese proceso. Y, de paso, recomiendo ese libro que no puede faltar en la biblioteca de quien quiere saber más acerca de la literatura para chicos.

Graciela Montes

Traducir el libro de Marc Soriano fue una de las mejores cosas que me sucedieron. Yo tenía el ejemplar de Flammarion, muy leído, subrayado, escrito en el margen... Y también otro libro de él, ese traducido por la editorial Siglo XXI, sobre los cuentos de Perrault. Así que cuando Colihue me propuso traducirlo dije que sí enseguida. Entonces llega una carta "Al traductor" del propio Marc Soriano...(emoticón desmayado)... explicando que estaba preparando una nueva edición con muchos cambios y que quería que el traductor, o sea la traductora, o sea yo, comenzara a traducir por ahí, por la nueva versión, que él me iría mandando de a poco, a medida que avanzaba. Así empezó una correspondencia inolvidable, una marca, que duró hasta tres días antes de su muerte.
Sí creo que vale la pena que conozcan a Marc Soriano. Es un maestro, fue para mí un gran maestro.



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