Maurice Sendak (1928-2012)


El autor estadounidense Maurice Sendak, uno de los referentes más importantes de la literatura infantil, murió el martes 8 de mayo de 2012 a los 83 años. Hijo de inmigrantes polacos de origen judío, Sendak había nacido el 10 de junio de 1928 en Brooklyn, Nueva York.

Comenzó su carrera como ilustrador de libros para niños en 1951 y en 1956 publicó su primer título, Kenny’s Window, como autor integral (texto e ilustración). Autor e ilustrador de más de una centena de libros para niños, Sendak también realizó escenografías de ópera y ballet, guionó animaciones para la televisión. Si tuviéramos que elegir un título representativo entre la vasta obra de este autor e ilustrador, no dudaríamos en señalar el libro Donde viven los monstruos, “referencia obligada dentro de la historia de los libros ilustrados para niños”, como señala la crítica Marcela Carranza.

Recibió muchísimos premios y distinciones a lo largo de su vida, entre ellos el Premio Hans Christian Andersen de ilustración por el conjunto de su obra en 1970, y el Premio Internacional de Literatura Infantil en Memoria de Astrid Lindgren en 2003.

En el Nº 222 de Imaginaria (Buenos Aires, 19 de diciembre de 2007) publicamos un amplio informe biográfico y bibliográfico sobre Sendak preparado por Marcela Carranza. Además, en la sección “Galería” del mismo número, el artículo “Maurice, Max y los Monstruos homenajeados” presenta una relación de homenajes —a veces explícitos, a veces a modo de guiños intertextuales dirigidos al lector atento— que numerosos artistas le brindaron a este libro maravilloso.

En homenaje a Maurice Sendak, reproducimos una entrevista publicada hace más de 30 años en el primer número de la revista Parapara, publicación editada por el Banco del Libro (Sección Venezolana de IBBY), el Proyecto Interamericano de Literatura Infantil (PILI) y el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional de Venezuela (Caracas, junio de 1980):

El significado de la ilustración en los libros para niños. Entrevista con Maurice Sendak

Por Walter Lorraine (*)

¿Qué piensa Usted de las funciones de la ilustración, en un libro?

Puede ser una mera decoración o un expansión del texto. Es la versión del texto hecha por el ilustrador, es su propia interpretación. Es la razón por la cual uno es socio activo en el libro y no un mero eco del autor. Ser ilustrador es ser un participante, es ser alguien que tiene la misma importancia, al expresarse, que el autor del libro, y, ocasionalmente, más importancia que éste, pero ciertamente nunca es ser el eco del escritor.

¿Considera Usted que hay diferentes categorías de ilustración?

Podría inventar categorías pero hablaré sólo acerca de la que me interesa y hago bien: ilustración interpretativa. Esta supone un trabajo vigoroso con el escritor. A veces sucede que uno mismo es el escritor; entonces trabaja con uno mismo. En este caso la dificultad, la tensión y la alegría de este trabajo consiste en el equilibrio entre texto e imagen. No se debe hacer jamás la misma cosa, no debe jamás ilustrarse exactamente lo que está escrito. Debe dejarse espacio en el texto para que la ilustración cumpla su función. Luego, se puede regresar a las palabras y entonces dan lo mejor de sí y la imagen cobra toda su dimensión.


Detalle de una ilustración del libro In the Night Kitchen (La cocina de noche) de Maurice Sendak

¿Cómo definiría Usted un libro ilustrado?

Un libro ilustrado no es sólo lo que piensa la mayoría: una cosa con muchas imágenes, fácil de leer a los niños pequeños. Para mí es una cosa condenadamente difícil de hacer, muy similar a una complicada forma poética. A algunos poetas les gusta realmente entrar en formas difíciles, porque éste es el mayor reto en poesía. Pienso que un libro ilustrado es una de esas bellas y desafiantes formas que tanto exigen dado que se necesita dominar continuamente la situación, para, finalmente, lograr algo que parece tan fácil de hacer: combinar —si es posible, sin costuras—texto e ilustración.

Es como un poema, no deben percibirse las costuras, los empastes. Debe sentirse la obra como una entidad completa y total… Un libro ilustrado debe tener, cuando está terminado, ese aspecto de inconsútil. Si se ve una puntada, Usted pierde el juego. Yo no conozco otra forma de ilustrar que sea más interesante.

Los cuentos de hadas de los hermanos Grimm no son, obviamente, un material para libro ilustrado, pero ellos permiten ilustraciones interpretativas. Las ilustraciones tienen tanto que decir como el texto, el truco es decir la misma cosa pero en diversa forma. No es bueno ser un ilustrador que dice mucho de lo que hay en su mente, si esto no tiene nada que ver con el texto. Sin embargo, decir la misma cosa que el relato pero en una forma muy personal enriquece el sentido del cuento original, contribuye a dar dimensión al relato.


Ilustración de Maurice Sendak para el cuento “Hansel y Gretel” de los hermanos Grimm

¿Hay un estilo de escribir particular que estimula un buen libro ilustrado?

No puede ser la forma pedante de escribir donde cada clavo esta clavado y cada hecho es obvio. Para mi gusto tiene que ser ambiguo, debe permitir que muchos significados brillen a través de él. No debe ser un texto pesado de manipular, que dice que Juanito va de la derecha a la izquierda, porque el ilustrador entonces no tiene otra alternativa sino que Juanito vaya de derecha a izquierda. El texto debe ser menos preciso, menos obvio, Puede establecer hechos, pero hechos que permitan al artista mover los personajes en cualquier dirección.

Ilustración del libro Donde viven los monstruos de Maurice Sendak. El texto de la página impar (a la izquierda) dice: “Esa misma noche nació un bosque en la habitación de Max”.

¿Cree Usted que falta talento en el área del libro ilustrado hoy en día?

Eso pensé yo por largo tiempo. Pensé que, histórica y socialmente, había una tierra estéril donde el suelo creativo no era fértil. Pero desde que estoy enseñando sé que esto no es verdad. Créanme, no veo muchas personas brillantes, pero veo algunas con mucho talento, y puedo decir sin miedo a equivocarme, que un pequeño número de mis mejores alumnos, está casi listo para ser publicado, Ellos tienen un enfoque ético hacia el libro ilustrado, un enfoque serio y vital y eso me hace comprender que mi opinión anterior sobre la falta de talento, era falsa.

Si los talentos están a nuestro alrededor y nadie los usa, ¿cuál es el problema? Me parece que falla el sistema. Si Usted habla con los editores cada uno de ellos le dirá: “Siempre buscamos gente nueva”. Pero yo me pregunto por qué no los están editando. He visto, con total imparcialidad, algunos libros de personas nuevas pero muy pocos están siendo editados. He tenido gran dificultad para colocar a algunos de mis dotados alumnos. ¿Cuál es el riesgo? Me parece que los editores son menos ambiciosos de lo que eran antes y, en general, menos valientes, menos dispuestos a enfrentar el peligro. Si Usted dice esto en voz alta tendrá la respuesta: “Pero estamos editando la obra de los jóvenes”. ¿Dónde lo están haciendo?

Sospecho que los editores temen tomar riesgos. Antes se arriesgaron, nada de eso sucede ahora. Tengo casi 50 años y cuando miro a mi alrededor veo jóvenes luchando contra montañas. Cuando yo era joven, en la década de los años 50, nos dieron todo el estímulo del mundo.

¿Piensa Usted que los críticos debieran apreciar de manera diferente las ilustraciones de los libros ilustrados?

Pienso que ellos deberían intentar entender la significación del libro ilustrado. Hay un fino misterio en esta difícil forma, un misterio que es asunto del artista. Un serio trabajo artístico no es nunca sólo una cosa. Lo que objeto es que los libros ilustrados son juzgados desde un punto de vista pedante, particular, frente a su relación con los niños y yo insisto que cualquier obra artística seria es mucho más que eso.

Pienso que cuando las personas están reseñando nuestros libros ocurre una colisión inevitable con los prejuicios concernientes a los niños.

Hay toda una teoría relativa a la infancia de la cual todos parten y cuando se trata de un libro ilustrado tratan de descubrir si se han seguido las “reglas” acerca de lo que se supone es correcto y saludable para los niños. Esto entra en conflicto, todo el tiempo, con esas cosas que son misteriosas. Los niños no necesitan de un enfoque pedante de los libros. Los niños son mucho más universales en sus gustos y pueden tolerar ambigüedades, peculiaridades y cosas ilógicas. Llegan a su inconsciente y las enfrentan lo mejor que pueden.

La ansiedad proviene de los adultos que sienten que el libro debe acatar un conjunto ritual de ideas acerca de la infancia, y se sienten inquietos si este acatamiento no se cumple. Un conflicto muy importante se suscita porque el artista no tiene en cuenta reglas específicas. El artista tiene que ser un poquito desconcertante, un poquito salvaje y un poquito desordenado. Este es el arte de un artista. Pero los artistas tienen dificultades porque se involucran en uno de los negocios más estirados, más rectos: el negocio de la infancia.


Detalle de una ilustración del libro
In the Night Kitchen (La cocina de noche) de Maurice Sendak.

Muchas personas están empeñadas en proteger a los niños de lo que creen peligroso. El artista genuino tiene la misma preocupación. A pesar de esto su obra puede no responder a lo que los especialistas manifiestan que es correcto para los niños. El artista pone elementos en su obra que vienen de lo más profundo de sí mismo. Los toma de una vena peculiar de su infancia, siempre abierta y viva. Este es un don especial. El comprende que los niños saben más de lo que la gente supone. Los niños están dispuestos a enfrentarse con temas dudosos que los adultos quisieran que no conocieran.

Si un libro no sigue el trayecto de lo que el especialista considera correcto, es un mal libro para niños. De manera que los que hacemos libros ilustrados somos condenados más fácilmente que otros artistas creadores porque tratamos con sujetos tan delicados: los niños. Nosotros debemos proteger a los niños y sin embargo no están protegidos de otras cosas. No están protegidos de la terrible televisión. Nadie los protege de la vida porque es imposible hacerlo. Todo lo que tratamos de hacer seriamente es hablarles acerca de la vida ¿Qué hay de malo en esto? Y, de todas maneras, ya saben de la vida.

¿Qué elementos componen un buen libro para niños?

El elemento básico es la honestidad. Sobre cualquier texto que se trabaje, sea realista, fantástico o de ciencia ficción, debe comenzarse con una base de honestidad. Se debe decir la verdad al niño acerca del tema tanto como sea posible, sin mitigar esta verdad. Hay que reconocer que los niños son personas pequeñas y valientes que se enfrentan cada día a una multitud de problemas, tal como los adultos; que no están preparados para muchas cosas y que la mayoría anhela encontrar un poco de verdad en alguna parte.

Si este es el punto de partida, después puede procederse en la forma que se desee y echar el cuento de la manera que se quiera. Si es una amarga píldora que los niños no quieren tragar hay que darles la oportunidad de decir no. No se puede ser guardián de los niños ni decidir lo que los niños podrán o no leer ¿Por qué se mantiene a los niños en ghettos? ¿Por qué hay guardianes frente a las puertas diciéndoles qué es correcto y qué no lo es? Nosotros, adultos, tenemos la posibilidad de elegir, para leer, lo que nos gusta. ¿Por qué no les damos a los niños la misma oportunidad?


Detalle de una ilustración del libro In the Night Kitchen (La cocina de noche) de Maurice Sendak.


(*) Entrevista realizada por Walter Lorraine, editor jefe de la línea infantil Houghton-Mifflin en junio de 1977 y publicada en un número especial del Wilson Library Bulletin sobre “El Arte del libro Ilustrado”; traducida y reproducida en el Nº 1 (Caracas, junio de 1980) de la revista Parapara, publicación editada por el Banco del Libro (Sección Venezolana de IBBY), el Proyecto Interamericano de Literatura Infantil (PILI) y el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional de Venezuela. Imaginaria agradece a María Beatriz Medina —Directora Ejecutiva del Banco del Libro de Venezuela— la autorización y las facilidades proporcionadas para la reproducción de este artículo.


Artículos relacionados:

Autores: Maurice Sendak.

Reseñas de libros: Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak.

Galería: Maurice, Max y los Monstruos homenajeados.

Eventos: Christine Nöstlinger y Maurice Sendak fueron los ganadores de Premio Internacional de Literatura Infantil en Memoria de Astrid Lindgren 2003.

Galería: Un seguro lugar salvaje (contiene una ilustración de Maurice Sendak).

 

6 comentarios sobre “Maurice Sendak (1928-2012)”

  1. Raquel C Cuperman dice:

    Cuando escuchamos la triste noticia del fallecimiento de Maurice Sendak en el colegio, todos quedamos muy asombrados.Decidimos, entonces, hacer un pequeño homenaje a este autor que tanto nos deleita con sus libros, cuentos, palabras e imágenes.
    Los invitamos a ver lo que hicimos con los alumnos.
    To watch the slideshow, please click the link below:
    http://photopeach.com/album/ds0mdx?invitecode=7299248329


  2. marta faride estefan upegui dice:

    una valiosa pérdida para la literatura e ilustración para niños. Maurice Sendak no necesitaba palabras para expresar su mundo fantástico a través de la imagen.
    QEPD


  3. Andrea Copeiro dice:

    sus monstruos,siempre andaran por aqui…


  4. Blup! dice:

    una gran perdida, que aqui en Argentina la lloramos junto a otro gran ilustrador como lo fue Caloi.
    cada uno en sus tierras soñadas..desde la cancha de futbol para uno, como lo fue el planeta de los monstuos para otro.
    Sendak sigue inspirando corazones e iluminando las mentes de muchos!!


  5. Leticia dice:

    onocí el libro de Sendak en un curso que dictaba María Adelia Díaz Rönner hacia 1970, en Mar del Plata.Lo encontré en inglés en una librería y desde entoces pasó por las manos de mis hijos, de las maestras con las que trabajé y por muchos años, en la biblioteca del Jardín Municipal que dirigí hasta 1999.Ahora, en su edición española, lo disfrutan mis nietos, con el mismo fervor.
    Ha sido motivador de muchos juegos y de la creación de cantidad de “mostruos” inventados por los chicos.
    Un homenaje para el autor


  6. Duas ideias sobre literatura infantil | Blog Pipoca Azul dice:

    […] * Maurice Sendak (1928-2012), autor do emblemático livro Onde vivem os monstros (a 1ª edição é de 1963), foi uma figura essencial na história da literatura infantil. Escreveu e ilustrou quase 50 livros e ganhou vários prêmios por suas obras. A citação que selecionamos está aqui (em espanhol): http://bit.ly/1DXmTd6 […]


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