Libros recomendados

En cada entrega de esta sección se ofrece un listado de libros que, a nuestro juicio, merecen ocupar un lugar en los estantes de cualquier biblioteca infantil o juvenil. Su objetivo es colaborar con la tarea de selección bibliográfica del padre, docente o bibliotecario, señalando títulos, brevemente reseñados, que se destaquen por su calidad. Los libros que se incluyen en esta sección no son únicamente las novedades editoriales sino también aquellos que por distintos motivos se encuentran agotados o descatalogados. Pensamos que la formación de una buena biblioteca es también una pasión de coleccionista; no podrían faltar entonces aquellas piezas entrañables que seguirán fascinando a los lectores de todos los tiempos.

  • El Pájaro Belverde y otras fábulas, de Italo Calvino (Ediciones Librerías Fausto)
  • El príncipe Cangrejo y otros cuentos populares italianos, de Italo Calvino (Ediciones Librerías Fausto)

Reseñas de Marcela Carranza


Nota de Imaginaria: En la sección “Ficciones” publicamos dos cuentos incluidos en uno de los libros recomendados.


El Pájaro Belverde y otras fábulas
Italo Calvino
Ilustraciones de Emanuele Luzzati.
Traducción y prólogo de Eva Luisa Fajardo
Buenos Aires, Ediciones Librerías Fausto, 1977. Colección La Lechuza.

 

 

 

El príncipe Cangrejo y otros cuentos populares italianos
Italo Calvino
Ilustraciones de Sergio Kern.
Traducción de Carlos Gardini.
Buenos Aires, Ediciones Librerías Fausto, 1992. Colección La Lechuza.


“Los cuentos de hadas son verdaderos”
Italo Calvino

Los cuentos de El Pájaro Belverde y El príncipe Cangrejo han sido seleccionados por Italo Calvino de su obra Cuentos populares italianos. (1); volumen en el cual Calvino traduce y recrea de los diferentes dialectos relatos de la tradición fabulística popular recogida por los estudiosos del folklore en todas las regiones de Italia. Se trata de doscientos relatos, en su mayoría traducidos por primera vez de los dialectos regionales: cuentos de hadas, leyendas tradicionales y religiosas.

De esta inmensa obra, el mismo Calvino elige para estos dos libros que reseñamos aquí, aquellos cuentos que considera pueden ser de interés para un lector infantil. En El Pájaro Belverde los textos seleccionados son treinta y cuatro, El príncipe Cangrejo reúne veintinueve narraciones (2).

Como lo especifica en la introducción a sus Cuentos populares italianos, Calvino no sólo se limitó a traducir los relatos de recopilaciones escritas en sus dialectos originarios, sino que llevó a cabo una importante tarea de reescritura, en ocasiones tomando una versión como eje, y agregando o quitando elementos a partir de otras versiones del mismo cuento.

“…la tradición narrativa popular italiana posee una riqueza, una limpidez una variedad y una oscilación entre lo real y lo irreal, que nada tiene que envidiar a las tradiciones más ilustres de los países germánicos, nórdicos y eslavos…”, afirma Calvino en la introducción antes citada.

En términos generales cuando se hace referencia a los cuentos de hadas o los cuentos tradicionales, lo primero en que se suele pensar es en unos pocos relatos de gran difusión cuyo origen se atribuye a los Hermanos Grimm o en algunos casos a Charles Perrault. De estos relatos, además, lo que masivamente se conoce son adaptaciones cuyos criterios obedecen a fines claramente comerciales; adaptaciones despreocupadas de cuestiones literarias y artísticas tanto en el texto como en las ilustraciones.

Sin embargo, el tesoro de los relatos de la tradición popular es inconmensurable y recorre los diversos puntos del globo. El relato de la cultura popular se encuentra en los orígenes mismos de la literatura infantil. Fue esta tradición la que permanentemente aireó la habitación de los niños, a menudo sofocada por una literatura fuertemente conducida por ideas pedagógicas, de escaso interés literario y nula trascendencia.

Es indudablemente una gran pena que sea tan difícil hoy acceder a esta tradición. Es una pérdida lamentable que, por dar sólo un ejemplo, estos dos volúmenes que reseñamos aquí, producto del trabajo de uno de los grandes escritores del siglo XX, sean inaccesibles a los lectores infantiles de nuestro país (3).

Como bien lo han señalado estudiosos del cuento de hadas europeo, muchos de estos relatos se repiten de un país a otro, incluso entre regiones remotas de Asia y Europa. Esto mismo sucede con los cuentos italianos recopilados por Calvino. Así, una de las narraciones más entrañables, a mi parecer, de El Pájaro Belverde: “Juancito sin miedo” y otro cuento afín: “El brazo del muerto”, reúnen episodios que podemos reconocer en el cuento de los hermanos Grimm: “Historia de uno que hizo un viaje para saber lo que era el miedo”.  “La nariz de plata”, es otro de los cuentos que guarda similitudes con un relato muy conocido; pero en este caso de Charles Perrault: “Barba Azul” (4). Estos tres cuentos son reunidos en el libro bajo el subtítulo de “Fábulas para dar miedo (apenas no mucho)” Sin embargo, en ellos lo que resalta con mayor vivacidad es el espíritu humorístico llevado a sus últimas consecuencias, el del humor negro.

En el caso de “Juancito sin miedo”, el desenlace resulta sorprendente. El héroe no teme a nada, se enfrenta a un fantasma que por pedazos va cayendo por la chimenea sin que se le mueva un pelo. Juancito domina al terrible hombrón y logra que le obedezca. Finalmente el fantasma lo recompensa haciéndolo rico y dueño del palacio. “Hasta que un día le pasó que, al darse vuelta, vio su sombra y se asustó tanto que murió.” Este final resulta corrosivo de la tradición del final feliz y del héroe exitoso (5). Lo que sorprende aquí es esa capacidad del humor popular de reírse de todo. De relativizarlo todo. Un humor para el cual no hay cosa sagrada que se le resista. Ni siquiera el propio héroe del cuento, ni siquiera el propio cuento que acaba de contarse.

En “El brazo del muerto”, como en el cuento alemán, el final es feliz y previsible. Pero lo que resalta es la aparición de los muertos alegres. El muchacho, alto, grandote y que no tiene miedo a nada pasa cerca de un cementerio, y allí se encuentra con tres muertos. Éstos lo invitan a jugar un partido de bolos. Los huesos ofician de bolos y una calavera hace de bocha. El joven, hábil en el juego, vence a sus contrincantes y los despluma de todo su dinero, incluso de sus anillos y dientes de oro. Honestos, y sin ya nada que apostar, los muertos entregan al héroe un arma infalible: un brazo de muerto reseco que tiene más de quinientos años. Original regalo que hace las delicias de los pequeños lectores.

“Garbancito y el buey” recuerda al célebre “Pulgarcito” de Perrault; “El ogro con las plumas” a “Los tres pelos de oro del diablo” de los Grimm; y “Juan Bienfuerte que a quinientos dio muerte” al “Sastrecillo valiente”, también de los hermanos Grimm. “Las gansitas” es una variante de “Los tres chanchitos” y así podríamos seguir enumerando parentescos que brillan por sus similitudes, pero también por sus diferencias.

En muchos de estos relatos, el héroe no es un príncipe sino un simple campesino —incluso un niño o una mujer— quien a través de su astucia logra vencer al más fuerte; como es el caso de Pedrín Pedrón y la Bruja Rebruja en “El niño en la bolsa” o Garbancito frente a los ladrones en “Garbancito y el buey”.

De esta lucha del débil frente al poderoso es un interesante ejemplo una leyenda piamontesa: “La barba del Conde”. El héroe, Masino, destaca por su sagacidad del resto de sus compatriotas, una especie de Ulises y Sherlock Holmes (según indica Calvino en una nota al cuento) que logra descubrir y castigar al  Conde tirano, aquel que sometía a los campesinos a través de fantásticas artimañas. Otro caso en el que el poderoso es castigado por el débil resulta ser “El regalo del viento tramontano”. En este cuento Geppone, un campesino explotado por su avaro patrón, logra vengarse de éste mediante un regalo del viento tramontano: una caja de la que salen hombretones que muelen a garrotazos a quienes la abren. La codicia del patrón concluye en un desenlace en el que el señor y todos sus amigos, sentados a la mesa, reciben una granizada de palazos, hasta que Geppone acude a cerrar la caja mágica para evitar así que todos los señores mueran a garrotazos limpios.

Como señala Robert Darnton (6): “Estos personajes no sólo tienen en común la astucia sino la debilidad; sus adversarios se distinguen por su fuerza  y su estupidez. En la picaresca el pequeño siempre se enfrenta al grande, el pobre al rico, el humilde al poderoso.” El tema del débil que supera en ingenio al fuerte, como también dice Darnton, se remonta a la lucha de Ulises contra los cíclopes, o a la derrota bíblica de Goliat a manos de David. Lo que destaca en estos últimos cuentos italianos nombrados no son los elementos sobrenaturales (inexistentes en la leyenda de Masino), sino su proximidad al mundo real. Aunque más no sea, en el breve lapso de la narración de un cuento popular, los campesinos lograban en sus relatos derrotar a sus enemigos poderosos y como Geppone, por qué no, convertirse también ellos en señores.

En otra línea, “Tío Lobo” también puede llegar a sorprender a sus lectores. Se trata de un cuento para niños de tipo admonitorio. Reúne elementos escatológicos con un desenlace cruel, al que se arriba a través de una horripilante progresión. Un cuento de terror infantil que nada tiene que envidiar a “La Caperucita Roja” de Perrault (7). Pero, como señala Calvino en la “Introducción” a los Cuentos populares italianos, destaca en la “…fiaba italiana, un continuo y sufrido estremecimiento amoroso”.

A menudo la bella amada es víctima de un hechizo, y debe ser rescatada, como es el caso de “Romerita”; o a la inversa, es la joven heroína la que debe superar una serie de pruebas para salvar al ser amado y alcanzar la felicidad. De esto último es ejemplo “El Pájaro Belverde”, donde la hija del rey es la que logra rescatar a sus hermanos; y también “La nena vendida con las peras”, cuyas peripecias nos recuerdan algo lejanamente a “Baba Yaga” de Afanasiev. En los cuentos italianos, destaca Calvino, no hay príncipes ni princesas, sino “hijo o hija del rey”. En este último cuento este acercamiento social se enfatiza cuando el “hijo del rey”, escondido en una caja de carbón, se ofrece como premio para la humilde heroína.

Otra historia de amor muy particular es “El traje de algas” de El príncipe Cangrejo. Gordinflón Estribor, un antihéroe: pobre, borrachín y holgazán, es engañado y abandonado por el capitán del barco; pero es él quien finalmente vence a un enorme pulpo y libera a la princesa. Por segunda vez el capitán del barco pretende deshacerse de Gordinflón arrojándolo al mar,  y obtener de este modo la mano de la hija del rey.  El mismo día de la boda, Gordinflón Estribor  arriba a la playa “cubierto de algas verdes de la cabeza a los pies, con peces y cangrejos en los bolsillos y entre los jirones de ropa”. Gordinflón prueba ser el verdadero salvador y la imagen del desenlace resulta muy original: “Así como estaba, con su verde traje de algas, se puso junto a la novia vestida de blanco y se unió a ella en matrimonio”.

También la traición del ser amado es parte de estas historias, como en “Los tres perros” o “El anillo mágico”, donde la hermana y la esposa, respectivamente, intentan asesinar al héroe y finalmente reciben su duro castigo. En “Príncipe Pimiento”, el novio es fabricado por la princesa con sus propias manos. Un novio amasado a medida y gusto de la dama; hecho de harina, azúcar y por nariz: un pimiento. Pero el amado es raptado por otra mujer. Como en otros cuentos populares europeos, la dama debe ir en busca de su enamorado y rescatarlo de la esposa falsa que le ha raptado y hechizado.

En la fiabe italiana, señala Calvino, los enamoramientos son arduos y concretos, aquellos en los que primero se posee a la persona amada y luego se la debe conquistar. Un tipo de historia de amor que nos remonta al mito clásico de “Eros y Psique”.

Metamorfosis; jóvenes hechizadas y rescatadas; pobres ingeniosos y poderosos estúpidos; traiciones y envidias; castigos a los malvados; dones mágicos y amores perdidos y reencontrados. Con el material de la fantasía desatada estos cuentos son verdaderos porque abrevan en la realidad de quienes los crearon y transmitieron durante milenios; porque mediante la fantasía en ellos estalla la realidad humana. Cuentos que poseen la belleza de la materia literaria que ha sabido atravesar el tamiz del tiempo.

Ilustración de Sergio Kern para el libro El príncipe Cangrejo y otros cuentos populares italianos


Notas

(1) Calvino, Italo. Cuentos populares italianos. Traducción de Carlos Gardini. Madrid, Ediciones Siruela, 1993. Nota de Imaginaria: También existe una edición argentina de esta obra (actualmente descatalogada): Cuentos populares italianos. Traducción de Carlos Gardini. Buenos Aires, Ediciones Librerías Fausto, 1977.

(2) Los cuentos reunidos en El Pájaro Belverde son los siguientes: “Gallo Cristal”; “Las gansitas”; “El niño en la bolsa”; “Garbancito y buey”; “Los jorobados”; La nena vendida con las peras”; “El ternerito con los cuernos de oro”; “Cirilinda”; “El agua en el canasto”; “Romerita”; “El hijo del rey en el gallinero”; “Tío Lobo”; “Juancito sin miedo”; “La nariz de plata”; “Las bodas de una reina y de un bandido”; “El florentino”; “El brazo del muerto”; “El soldado napolitano”; “El palacio de los monos”; “Los cinco calaveras”; “Crick, crock y mango de gancho”; “Yufá, y la estatua de yeso”; “Yufá, la luna, los ladrones y los guardias”; “Yufá y la boina colorada”; “Yufá y el cántaro”; “Desdicha”; “Belinda y el monstruo”; “El Pájaro Belverde”; “Manzana y cáscara”; “El príncipe canario”; “Juan Bienfuerte que a quinientos dio muerte”; “Tabañino el jorobado”; “El ogro con las plumas”; “La barba del conde”.

Los cuentos en El príncipe Cangrejo son los siguientes: “El dragón de las siete cabezas”; “Los tres castillos”; “El tiñoso”; “Cola Pez”; El príncipe Cangrejo”; “El traje de algas”; “Un barco cargado de…”; “Bello rostro”; “El sultán con sarna”; “La escuela de Salamanca”; “Príncipe Pimiento”; “Giba, cojera y torticolis”; “Los dos mercaderes”; “Las bragas del Diablo”; “La bella Florida”; “Rosa en el horno”; “El mago Cuerpo-sin-alma”; “La serpiente”; “Los tres perros”; “De viaje por el mundo”; “La que nunca se hartaba de higos”; “El pastor en la corte”; “El anillo mágico”; “El regalo del viento tramontano”; “Perejilla”; El racimo de dátiles”; “La niña manzana”; “La hija del sol”; “El amor de las tres granadas”. Nota de Imaginaria: También existe una edición española de esta obra (actualmente descatalogada): El príncipe Cangrejo. Ilustraciones de Viví Escrivá. Traducción de Esther Benítez. Madrid, Editorial Espasa-Calpe, 1986. Colección Austral Juvenil.

(3) Los dos libros que aquí reseñamos se encuentran hoy descatalogados en Argentina.

(4) También los Grimm recopilaron una versión alemana de este relato: “El pájaro emplumado”, que guarda muchas similitudes con “La nariz de plata”.  Sobre estas versiones de “Barba Azul” se puede consultar el artículo: “Barba Azul. El realismo y el horror”, publicado en el Nº 249 de Imaginaria (Buenos Aires, 17 de marzo de 2009).

(5) Calvino reconoce en una nota de edición en los Cuentos populares italianos, que este final es una recreación suya a partir de versiones populares muy generalizadas donde el héroe recibe un ungüento para pegar cabezas cortadas; se corta la propia, se la pega al revés, se ve su espalda y le da tanto miedo que muere.

(6) Darnton, Robert. “Los campesinos cuentan cuentos: El significado de Mamá Oca”. En: La gran matanza de gatos y otros episodios en la historia de la cultura francesa. México, Fondo de Cultura Económica, 1987. Págs. 64-65.

(7) Una versión de este cuento ha sido publicada por Kalandraka Editora: Tío Lobo. Adaptación de Xosé Ballesteros. Ilustraciones de Roger Olmos (Pontevedra, 2000).


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Barba Azul. El realismo y el horror, por Marcela Carranza.

Reseñas de libros: Los cuentos de Perrault (traducidos por Graciela Montes).

Reseñas de libros: El libro ilustrado de los cuentos de hadas.

5 comentarios sobre “Libros recomendados”

  1. Peras Argentinas | Peras Argentinas dice:

    […] Libros recomendados – Imaginaria […]


  2. EL PAJARO BELVERDE Y OTRAS FABULAS dice:

    Hola me guataria saber donde consigo este libro, y otros de esta editorial, vivo en la provincia de buenos aires , partido de escobar.
    Gracias por la atencion.


  3. Lucrecia Garcia dice:

    Hola, soy de la capital de senta fe, y me gustaría adquirir el libro de El pajaro Belverde. Hace años que se extravió de mi biblioteca y ahora quisiera poder leerselo a mi hija de cinco años y la verdad es un gran ausente. Agradezco desde ya su atención cordial.


  4. oscar dice:

    En la versión que tengo del Príncipe cangrejo aparece el cuento “Los calzones del diablo”, no “las bragas”.


  5. Andrés Maruri dice:

    Me sucedió lo mismo, mi ejemplar de El Pajaro Belverde se me perdió hace años, existe algún sitio donde se puede pedir ese libro?


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