Acerca de Lulú Coquette y el Plan Nacional de Lectura

| Publicaciones | 30/3/10 | Comentarios desactivados en Acerca de Lulú Coquette y el Plan Nacional de Lectura

Nota de Imaginaria, 1/4/2010: Lamentamos la manera desafortunada en que hemos manejado esta cuestión. Fue un error publicar el artículo original, fuera de tiempo. Y fue un error aceptar, al pie de esta página, comentarios que se alejaron del tema en discusión. Pedimos disculpas, aclaramos que no nos ha movido ningún tipo de mala intención, y cerramos aquí la discusión. Se han quitado todos los comentarios fuera de tema, y no se aceptarán comentarios nuevos.

En el número anterior de Imaginaria publicamos un informe sobre el número 4 de la revista Lulú Coquette. A raíz de algunos comentarios allí incluidos, nos hizo llegar una nota la Directora del Plan Nacional de Lectura, Margarita Eggers Lan. Publicamos esa nota y nuestra respuesta.

Al señor Roberto Sotelo
Director de Imaginaria

Abriendo la última revista Imaginaria, tropiezo con la tercer nota de su portada, que reza “Lulú Coquette, revista de didáctica de la lengua y la literatura”, 16/03/10. Al ingresar al artículo, se despliega el editorial de su director, Gustavo Bombini, en el que desarrolla su opinión acerca del nuevo plan de lectura del Ministerio de Educación. Apenas a un mes de haber dejado el cargo, elucubra proféticos derrumbes de las políticas de promoción de la lectura, y nos dice: “Seguir apostando a políticas pedagógicas sobre el supuesto de una homogeneidad sociocultural de un país que todavía no saldó desde sus políticas económicas los efectos del huracán neoliberal de los ’90 nos parece un cínico y tecnocrático modo de seguir negando y de no aceptar los desafíos de desarrollar políticas de enseñanza en un país pobre”.

Eso es justamente lo que no hizo el nuevo equipo; tuvo en cuenta la diversidad cultural, la identidad de cada región y estableció sedes regionales cuyas cabezas intervienen desde el interior del país y no desde Buenos Aires, como se hizo hasta ese momento. Y se comprometió políticamente, sabiendo que la lectura es la herramienta fundamental para acceder al conocimiento, por lo que trabajó en modos de intervención que garantizaran lectura para todos, que no es lo mismo que “la homogeneidad” a la que se refiere el ex coordinador. Es justicia, es el derecho a leer, plenamente garantizado.

Pero el tema que quisiera aclarar, es que el número de Lulú Coquette que se publica con este editorial descalificante para nuestro equipo, fue editado en abril de 2008, dos años atrás. La nota, elaborada por la colega de Gustavo Bombini, Marcela Carranza, busca intencionalmente instalar una opinión devaluadora  sobre el actual Plan Nacional de Lectura. Pero además, subrayada y linkeada apenas comienza la nota, uno puede volver a leer el editorial publicado por Ud. y Eduardo Abel Gimenez, apenas producida la renuncia. Allí  profetizan que esta renuncia del equipo tendrá como consecuencia la abrupta discontinuidad de un proceso de gestión valioso y coherente. Además, sin duda instalará una sensación de incertidumbre sobre el futuro de la política de promoción de la lectura y la formación de lectores que debe administrar el Estado nacional.”

Lamento mucho que los responsables de esta prestigiosa revista, a la que hemos acudido con frecuencia para buscar las más interesantes notas sobre LIJ, tengan una visión tan recortada de la realidad. Estamos en un momento en el que parece ser más fácil para muchas personas, y sobre todos para quienes manejan los medios de comunicación, producir e instalar sensaciones negativas y alarmantes y no ver o no reconocer mucho de lo que se está haciendo. Los invito a entrar a nuestra página web: http://planlectura.educ.ar/novedades/noticias/ y leer nuestra memoria del año 2009. En un anexo podrán encontrar también las impresiones de los 48 escritores que nos acompañaron durante estos dos años recorriendo el país, muchísimos de los cuales pueblan las páginas de Imaginaria desde hace años. También podrán leer el “Estudio de campo sobre bibliotecas escolares en Argentina”, producido por el PNL y la OEI, en el que puede verse que el 82% de las escuelas primarias, a partir del año 2008, tienen proyectos institucionales de lectura.

Sería importante también destacar que quien estuvo a cargo de nutrir las bibliotecas de colecciones como “Volver a leer”, “Leer la Argentina” durante el perído 2003/2007 fue Mempo Giardinelli con su Fundación quien pidió expresamente al ahora ex ministro Filmus que fuera mi equipo quien coordinara dichas publicaciones. Y quien estuvo a cargo de dichas complicaciones para la FMG fue Graciela Bialet, actualmente coordinadora de la región 1 y coordinadora de materiales pedagógicos y formación docente del Plan Nacional. También para la conformación de la más importante colección comprada para adolescentes, la “Biblioteca de los 100 títulos”, el actual senador Filmus me designó para llevar a cabo esta tarea, conjuntamente con la Academia Argentina de Letras.

Los invitamos a difundir, además de las innumerables acciones que desarrollamos en todo el país, los seminarios que llevaremos adelante en universidades como la de Santiago del Estero, Entre Ríos, Chubut, Córdoba y Mar del Plata, nada menos que con los expertos del CEPLI de Castilla La Mancha, España, y de la Universidad Iberoamericana de México, conjuntamente con nuestros mejores expertos. También esperamos que puedan apreciar las conferencias de Gemma Lluch y Fanuel Hannan Díaz, que se llevarán a cabo en mayo y octubre de este año en distintas ciudades del país.

En este momento particular que pasa nuestro país, donde parece que la única metodología posible por parte de algunas personas es devaluar al otro, donde priva para muchos el deseo de “derrocamientos” por sobre el de construcciones, creo que es necesario unir fuerzas para lograr un mejor país, en el que la lectura no sea un trofeo de guerra sino un bien asequible y disfrutable para todos los ciudadanos.

Le solicito a Ud. tenga a bien publicar esta carta en su revista, como derecho a la información y a la réplica, y apelando a su sentido democrático de dar la      palabra a los involucrados en una opinión de parte, confiando en que permitirá así a sus lectores escuchar al menos las dos versiones de una misma realidad por la revista Imaginaria puesta en cuestión.

Atentamente

Margarita Eggers Lan
Directora Plan Nacional de Lectura
Ministerio de Educación de la Nación

A continuación, la respuesta de Roberto Sotelo:

Estimada Margarita:

Le agradezco la información actualizada sobre su gestión al frente del Plan Nacional de Lectura. Y la acompaño en invitar a nuestros lectores a que visiten la página web que menciona.

Conviene aclarar que es usual que Imaginaria publique informes y reseñas sobre materiales que llevan varios años de publicados. No nos ocupamos de la novedad, sino de lo que consideramos que sigue siendo valioso a lo largo del tiempo. En este contexto, vale aclarar además que Marcela Carranza elaboró el informe sobre esa edición de Lulú Coquette a poco de que apareciera, como parte de su tarea continua como colaboradora de Imaginaria, y recién ahora ese trabajo encontró su lugar en las páginas virtuales de la revista.

En Imaginaria estamos muy lejos de cualquier “deseo de derrocamiento”, como prueba nuestra línea editorial desde junio de 1999. Cuando ocurrió el desplazamiento del Dr. Bombini manifestamos nuestro desacuerdo, señalando las obvias consecuencias de que se interrumpía una gestión y se generaba incertidumbre. Todo eso (más la aparición de Lulú Coquette N° 4) es historia de dos años atrás.

No hemos querido abrir juicio sobre su gestión de estos dos años, y no es nuestra intención polemizar con usted.

Que la publicación en Imaginaria de su mensaje y de esta respuesta sirva como aclaración y puesta al día para todos, especialmente para los lectores.

Saludos cordiales.

Roberto Sotelo
Codirector de Imaginaria

Actualización, 1/4/2010: Queremos destacar aquí un comentario que Gustavo Bombini dejó ayer en esta página, porque nos parece esencial para completar el tema:

En relación con el intercambio producido en Imaginaria a partir del comentario sobre la Revista de Didáctica de la Lengua y la Literatura Lulú Coquette, de la que soy director, deseo aclarar algunos puntos.

Valoro el criterio que sostiene el codirector de Imaginaria, Roberto Sotelo, respecto de reseñar libros y revistas de interés más allá de su fecha de publicación. Es muy probable que muchos de los artículos incluidos en el número reseñado sean de un valor perdurable; de lo que sí estoy seguro es de que la Nota Editorial por mi firmada en esa ocasión fue un texto escrito en una coyuntura particular que era la de mi desplazamento por parte del entonces Ministro de Educación de la Nación Lic. Juan Carlos Tedesco. En esa circusntancia, como especialista, como ex-gestor y como ciudadano interesado hice una evaluación sobre la implemntación de políticas de lectura.

Transcurrido el tiempo creo que el debate de entonces ha perdido vigencia pues las discusiones sobre políticas de lectura han seguido su curso y se han manifestado desde distintos ámbitos y con las voces de los más diversos actores. De ahí mi sorpresa de ver hoy instalado en las páginas de Imaginaria un debate que no se corresponde, segun mi parecer, ni con la agenda ni con las políticas actuales en este campo.

En lo que a mi respecta como firmante de aquel editorial desearía que ni los funcionarios involucrados ni los lectores de Imaginaria leyeran en aquellas especulaciones una evaluación sobre lo que desde esa fecha a esta parte ha sucedido en materia de políticas de lectura. Quisiera evitar entonces con este comentario una lectura anacrónica de aquel editorial.

Comprendo que no ha sido la intención de los Directores de Imaginaria ni la de la autora de la reseña generar un debate extemporáneo y si el de rescatar aquello sustantivo de una publicación aparecida hace ya casi tres años.

Gustavo Bombini