Mr Punch: "¡Así es como se hace!"

por Marcela Carranza

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La primera aparición registrada de Mr. Punch -el hombrecito de nariz roja, enorme y ganchuda, joroba y voz estridente- en Gran Bretaña se remonta a una función de títeres en el Covent Garden el 9 de mayo de 1662. Esta fecha es considerada y celebrada todos los años en el Reino Unido como el cumpleaños oficial de Mr. Punch.

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Placa conmemorativa del nacimiento de Mr. Punch en el pórtico de la iglesia de San Pablo (Londres)

Según parece Mr. Punch no es sino un derivado inglés del personaje de la Comedia del Arte: Pulcinella (Polichinela), cuyo nombre en inglés habría sido Punchinello y luego se simplificó en Mr. Punch.

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Pulcinella

Desde su aparición en el siglo XVI, Pulcinella se hizo muy popular más allá de las fronteras italianas, adquiriendo características propias en cada uno de los diferentes países europeos que lo adoptaron, primero como marioneta y luego como títere de guante. Muchos de los personajes folklóricos del teatro de títeres europeo pueden considerarse sus “primos hermanos”: Kasper en Alemania, Petrushka en Rusia, Vasliache en Rumania, Polichinelle en Francia, Vitéz László en Hungría…

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Kasper (Alemania)

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Vasliache (Rumania)

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Petrushka (Rusia)

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Polichinelle (Francia)

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Vitéz László (Hungría)

Todos estos personajes diversos tienen en común sin embargo algunos defectos físicos, herencia de su antecesor Pulcinella: la joroba, la enorme nariz ganchuda, la barbilla prominente, la barriga o la voz estridente.

Pero a diferencia de su antecesor italiano, Mr Punch viste con un multicolor traje de bufón.

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Mr. Punch

Otra de las características que definen al personaje inglés es su estridente voz, producida por una lengüeta que el titiritero o profesor lleva en su boca llamada swatchell. El uso del swatchell tiene hasta tal punto importancia en la tradición del personaje que, para muchos, puede definir la autenticidad de un espectáculo de Punch y Judy.

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Los títeres Mr. Punch y Judy

En la segunda mitad del siglo XVIII se produjo un importante cambio en el espectáculo de títeres. Las marionetas fueron dejando lugar al títere de guante que, entre otras razones, permitía una puesta menos costosa. El sencillo teatrino resultaba más sencillo de transportar, con un solo profesor y su “botellero”, quien se ocupaba de recoger las ganancias obtenidas del público. En el caso de Mr. Punch el cambio de la marioneta al títere de guante también significó modificaciones en el personaje; éste se volvió más agresivo y violento.

A principios del siglo XIX John Payne Collier transcribió el guión de Mr. Punch recogido directamente de la tradición oral a partir de una representación de la obra a cargo de un profesor de origen italiano llamado Giovanni Piccini. El guión fue publicado en 1828 con las ilustraciones del caricaturista George Cruickshank (1). Las ilustraciones de Cruickshank ejercieron enorme influencia en la posterior caracterización de los muñecos de Punch y Judy.

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lecturas-12-cruickshank-bIlustraciones de George Cruickshank para
The Tragical Comedy or Comical Tragedy of Punch and Judy, de John Collier (1828)

La obra consiste en una sucesión de escenas breves en las que participan sólo dos personajes por vez, ya que la manipulación de los títeres está a cargo de un solo profesor. Uno de los títeres es Mr. Punch, el cual domina el lado izquierdo del escenario, mientras el otro puede ser su esposa Judy o cualquiera de los otros personajes de la obra: el bebé, el doctor, el alguacil, la bella Polly (amante de Mr. Punch), el cocodrilo, Joey el payaso, el perrito Toby, el verdugo, el esqueleto, el fantasma, o el mismísimo diablo en persona, entre otros. Si bien la historia ha ido cambiando -y también los personajes-, adecuándose a los diferentes públicos y épocas, el esquema de la obra y algunas frases se mantienen imperturbables desde principios del siglo XIX; como aquella que Mr. Punch dice con su estridente voz cada vez que logra vencer a uno de sus enemigos: “¡Así es como se hace!” (“That’s the way to do it”).

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Mr. Punch y el doctor

El esquema de la obra es más o menos el siguiente: Mr. Punch llama a Judy quien deja a su cuidado al bebé; el bebé llora a gritos y Mr. Punch lo arroja por la ventana. Mr. Punch pelea con Judy a causa del bebé y la golpea con su garrote hasta asesinarla. Luego tiene una serie de encuentros con otros personajes, por lo general relacionados con la autoridad del mundo real, como sucede con el alguacil que intenta colgar a Mr. Punch; o bien con el mundo sobrenatural, como es el caso del diablo que viene a llevárselo al infierno hacia el final de la obra, pero que increíblemente también muere a manos del pícaro.

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Mr. Punch arroja al bebé

Mr. Punch es un personaje desaforadamente libre, sin ataduras de ningún tipo. Su deseo y voluntad priman sobre cualquier barrera, incluso sobre la existencia de los demás. Pícaro, astuto, lascivo, cruel, Mr. Punch se gana la simpatía del público a través de un humor grotesco y negro tan cercano a la cultura cómica popular como en contradicción y lejanía con el discurso políticamente correcto que parece primar en nuestra sociedad actual.

Mr. Punch es ante todo un infractor a las leyes que organizan la sociedad. Puede vencer a cualquier autoridad que pretenda imponérsele, incluso al diablo. Como otros personajes de los cuentos tradicionales, queda impune de sus faltas en este y en el otro mundo. El mundo creado por Mr. Punch está libre de castigos, en él las convenciones se desmoronan.

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Mr. Punch golpea a Judy con su garrote

Para intentar explicar la enorme fama y vigencia de este personaje originario de la cultura popular, que como muchos otros ha pasado a ser parte de la cultura infantil, puede resultar pertinente recurrir a las reflexiones que Eduardo Stilman realiza acerca de una de las variantes del humor negro, el humorismo macabro:

“…no basta el carácter anticonvencional del humorismo macabro para comprender su popularidad. Sucede quizás que esas crueldades nos permiten reencontrarnos con los rostros sumergidos del ser, o que satisfacen con sutileza alguna oscura necesidad, al dar salida desembozada a actitudes que la vida real ostenta con mayor simulación. Jugar con la maldad, con la muerte, y hasta amarlas puede resultar también una manera de anular sus efectos, de reubicar lo incomprensible. Una manera de someter a leyes del juego a esos fantasmas de nuestros insomnios.” (2)

La transcripción de un fragmento de la balada “Las locuras del señor Punch”, de Ernest Maindron (3), nos permitirá conocer un poco más acerca del contenido del espectáculo y las características de este singular personaje:

“¡Oh! ¡Oídme un momento! ¡Nada más que un momento! Voy a contaros una historia, la historia del señor Punch, que fue un vil tunante, sin fe y con muchas muertes encima.

Tenía una mujer y un niño. Los dos de una belleza sin igual.

Punch no era tan hermoso. ¡Tenía una nariz de elefante, señor! Sobre su espalda se elevaba un cono que se alzaba a la altura de su cabeza. Pero dicen que esto no le impedía tener la voz tan seductora como una sirena.

Era cruel como un turco y como un turco no podía contentarse con una sola mujer. Es, en efecto, muy aburrido tener una sola mujer y, sin embargo, la ley le prohibía tener dos y también veintidós, aunque él hubiera podido contentarlas a todas. El malvado sedujo a una dama. Después, porque empezaba a molestarle, mató a su mujer, al hijo y a los suegros, y se fue a rodar mundo.

Y comenzó  a viajar por todos los países. Era tan seductor que sólo tres mujeres se negaron a seguir sus locuras: una joven campesina, una piadosa abadesa y la tercera, yo quisiera decir lo que era, pero puedo asegurarlo que era, sí, la más impura de las mujeres.

En Italia encontró  las mujeres de la peor especie; en Francia tenían la voz muy alta (todo clamor); en Inglaterra, tímidas y recatadas al principio, se convertían en las más amorosas del mundo; en España, orgullosas como infantas, aunque frágiles como infantas, y en Alemania eran de hielo.

No tenía ningún escrúpulo en jugar con la vida de los hombres. Padres y hermanos pasaban por sus manos. Uno tiembla sólo al pensar en el horrible reguero de sangre que ha vertido a sus pies. Aunque él tuvo una joroba sobre las espaldas las mujeres no podían resistirle.

Se decía que en su viaje había firmado un pacto con el diablo.

Después volvió  a Inglaterra. La policía lo detuvo y lo condenaron a muerte. Esta vez engañó al verdugo y salió con vida de la horca.

Entonces vino a buscarle el diablo. Pelearon. El diablo con una horquilla y Punch con un bastón, nada más que con un bastón, y venció al diablo. Lo mató…”

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Mr. Punch

Si bien a lo largo de la historia de Gran Bretaña ha habido momentos de censura para el anárquico Mr. Punch, actualmente parece haber vuelto a sus andadas con mayor vitalidad y apego a la tradición (4). De esto da cuenta la aparición del libro de Neil Gaiman y Dave McKean: La trágica comedia o cómica tragedia de Mr. Punch, publicado originalmente en Gran Bretaña en 1994 y editado en español en el 2001 por Norma Editorial de España. En este libro la historia de Mr. Punch, “la más grande, antigua y sabia obra que existe” (5), actúa como nudo en el que convergen escenas destinadas a recuperar un momento particular de la infancia del narrador. El lenguaje al cual recurren Gaiman y McKean es el de la historieta, dando como resultado una obra tan impactante como el antiguo espectáculo de títeres al que hace continua referencia.

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Mr. Punch y Neil Gaiman


Notas

(1) El libreto (en inglés) de La trágica comedia o cómica tragedia de Punch y Judy, de John Collier, se encuentra disponible en Internet en la siguiente dirección: www.spyrock.com/nadafarm/html/punch_pdf.html.

(2) Stilman, Eduardo. “El humor negro”. En: El humor negro. Antología ilustrada. Buenos Aires, Editorial Brújula, 1967. Colección Breviarios de Información Literaria. Selección y notas de Eduardo Stilman e ilustraciones de Hermenegildo Sabat. Pág. 14.

(3) El fragmento pertenece al libro Marionnettes et Guignols, les poupées agissantes et parlantes à travers les ages (1900), de Ernest Maindron. Citado en: Villafañe, Javier. “El mundo de los títeres”. En: Javier Villafañe. Antología. Obra y recopilación. Biografía y selección literaria de Pablo Medina. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1990. Pág. 246. Este artículo también fue publicado en Imaginaria, aquí.

(4) Mr. Punch ha dado lugar y prestado su nombre a numerosos productos y objetos para niños y adultos a lo largo de su larga existencia: estatuillas, películas, libros para niños, canciones, videojuegos, villanos de historietas, cortometrajes… Desde 1841 hasta el año 2002 (con una interrupción de cuatro años en el período 1992-1996) el pequeño malvado prestó su nombre a una exitosa revista humorística inglesa: Punch, en la que trabajaron muchos de los más reconocidos ilustradores de libros infantiles de los siglos XIX y XX como John Tenniel, E. H. Shepard, Quentin Blake y Tony Ross, entre otros.

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Portada de la revista
Punch (Volumen 150, Nº 3903; Londres, 26 de abril de 1916). Fuente de la imagen: Wikimedia Commons (wikimedia.org)

(5) Gaiman, Neil (guión) y McKean, Dave (ilustraciones y diseño). La trágica comedia o cómica tragedia de Mr. Punch. Traducción de Ernest Riera. Rotulación de Martín Garcés. Barcelona, Norma Editorial, 2001. La cita pertenece al diálogo entablado entre el profesor y el niño protagonista en una de las escenas del libro. Nota de Imaginaria: En este mismo número publicamos una reseña del libro preparada por Marcela Carranza, que puede leerse aquí.

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Portada de
La trágica comedia o cómica tragedia de Mr. Punch, de Gaiman y McKean


Páginas consultadas en Internet con información sobre Mr. Punch


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Reseñas de libros: Los lobos de la pared, de Neil Gaiman y Dave McKean

Reseñas de libros: Coraline, de Neil Gaiman con ilustraciones de Dave McKean.

Lecturas: Títeres: origen, historia y misterio, por Javier Villafañe

4 comentarios sobre “Mr Punch: "¡Así es como se hace!"”

  1. adriana de miguel dice:

    hola

    excelente el articulo muchisimas gracias


  2. nicolás dice:

    realmente muy inquietante… te felicito Marcela por la investigación


  3. Mariano dice:

    Excelente artículo. Conocí a este personaje a través de Gaiman y McKean y me resulto inquietante, de esos personajes que transmiten inseguridad y peligro, que parecen prometer venir a buscarte cuando estés solo en la oscuridad y todo el mundo lejos. Grande fue mi sorpresa cuando descubrí que se trata de un personaje clásico del que disfrutan los niños, no dejo de sorprenderme con el subtexto que hay en las historias para niños. En fin, excelente artículo, ahora que necesitaba información sobre el personaje me ha resultado de gran utilidad e interés.


  4. Nicolas dice:

    Gran articulo e inquietante personaje mr Punch


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