La cazadora oculta

por Mariana Enriquez

Rebeldes
Susan E. Hinton
Traducción de Miguel Martínez-Lage.
Buenos Aires, Editorial Alfaguara, 2008. Colección Alfaguara Serie Roja.

Susan Hinton es una rara avis en el campo de la literatura juvenil. Publicó por primera vez a los dieciséis años y se especializó en novelas de pandillas y barrios marginados escritas desde la perspectiva de un adolescente varón. Hoy es una celebridad que da pocas entrevistas y mantiene el culto del secreto. En Argentina se reedita Rebeldes, llevada al cine por Francis Ford Coppola, film que dio pie a una nueva generación de actores juveniles.

Susan Eloise Hinton escribió Rebeldes (en inglés The Outsiders, también traducida como Los marginados (1)) mientras su padre se estaba muriendo de un tumor cerebral. Ella tenía 15 años, vivía en un barrio obrero de Tulsa, Oklahoma, y tenía una relación espantosa con su madre, que le pegaba y la insultaba diariamente. Rebeldes se publicó por primera vez en 1967, y desde entonces lleva vendidos catorce millones de ejemplares. La novela ya era un éxito, y Hinton una estrella en el mundo literario, cuando Francis Ford Coppola adaptó la novela para cine en 1983, y lanzó a una generación de actores que serían estrellas: Matt Dillon, Patrick Swayze, Rob Lowe, Ralph Macchio, C. Thomas Howell y Tom Cruise.

La niña prodigio, que publicó por primera vez a los dieciséis años, escritora adolescente que escribía sobre la adolescencia como nadie, ocultó su género de la misma manera en que muchos años después lo haría la gran súper estrella de la literatura juvenil, J. K. Rowling: la autora de Harry Potter decidió usar solamente sus iniciales porque, según creía ella y también según creía su editor, los potenciales lectores varones jóvenes no comprarían con entusiasmo una historia acerca de un jovencito escrita por una mujer. De la misma manera, Susan Hinton fue conocida durante veinte años como S. E. Hinton, y en su caso las razones del ocultamiento resultan aún más claras frente al material: Rebeldes es una novela realista, escrita en primera persona por un chico de catorce llamado Ponyboy, que describe el momento más terrible de su corta vida, cuando se mete en una pelea con un grupo socs y su compañero greaser, Johnny, mata a uno de los contrincantes; los dos chicos tienen que “pasar a la clandestinidad” para evitar caer en un instituto de menores y, en el caso de Ponyboy, ser separado de sus hermanos (son huérfanos). Ponyboy describe la diferencia entre socs y greasers así: “Los que nos atacan son socs. No estoy muy seguro de cómo se deletrea, pero es la abreviatura de socials, la clase alta, los niños ricos del West Side. Es igual que la palabra greaser, la que se usa para clasificarnos a los chicos del East Side. Somos más pobres que los socs y que la clase media. Seguramente también somos más bestias”. Rebeldes es una novela que describe un conflicto de clase específico, el de los jóvenes de clase alta y los de clase baja en la segregada Tulsa de la década del ’60. Pero, dice hoy Hinton, “los chicos negros y los de otras minorías se siguen identificando con los greasers, por eso supongo que continúa funcionando”.

Rebeldes acaba de reeditarse como “novela juvenil” por Alfaguara -la edición anterior data de 1985- y deja en evidencia cuánto ha cambiado lo que se entiende por apto para jóvenes hoy, cuánto se ha empujado la barrera hacia el lado más conservador. Hoy, por la cantidad de violencia, la idealización de la solidaridad de la pandilla, los finales trágicos de vidas jóvenes y el número de cigarrillos fumados, esta novela iría directamente al anaquel de literatura para adultos. Y mucho más lo haría Rumble Fish, de 1975, traducida y llevada al cine también por Coppola como La ley de la calle (2), una novela de iniciación oscura y opresiva, donde esas pandillas que funcionaban como colchón de contención social en Rebeldes ya no existen porque la alienación corroe demasiado profundo; los padres no están muertos en un paraíso dorado, sino que son borrachos perdidos que rara vez están conscientes para ver a sus hijos, y los hermanos mayores no son cálidos (como Sodapop y Darry), sino que tienen toda la distancia y la locura fría de The Motorcycle Boy, el chico de la motocicleta que en la novela nunca tiene nombre propio, interpretado en la película por Mickey Rourke, un papel que lo convirtió en mito, no importa cuánto se destrozara el rostro y la carrera después.

Susan Hinton nunca dejó de publicar (en 2007 lanzó su último libro, Some of Tim’s Stories), pero rara vez da entrevistas, poco y nada se sabe de su vida personal, y sólo aparece al público en ocasiones muy especiales (con frecuencia hasta evita hacer prensa de sus propios libros). Cuando da entrevistas, se niega a decir cuántos años tiene, o a dejar fotografiar su casa, su familia o incluso su barrio de juventud. Se sabe que vive en una propiedad enorme, donde mantiene a sus caballos (a los que adora, tal como quedó plasmado en la novela Tex (3) de 1979, también llevada al cine con Matt Dillon como protagonista, pero esta vez dirigido por Tim Hunter (4)) y que tiene un hijo. “Mi marido y yo somos introvertidos. No hacemos amigos”, declaró escuetamente hace poco, con motivo de la reedición en DVD de Rebeldes. En esa misma entrevista declaró, además, que cuando ella empezó a escribir el nicho de literatura juvenil no existía, sucedía que ella misma era una “narradora juvenil”, entonces allí fue ubicada. Que tiene mucho dinero y no necesita fama, y que seguirá escribiendo desde el punto de vista de varones jóvenes, situación que parece una rareza en una escena literaria donde la “chick lit” y el recuento de la experiencia femenina se cotizan. Pero Susan Hinton prefiere, una vez más, esa especie de anonimato que ofrece una identificación difícil entre personaje y autor. “Cuando empecé a escribir era muy chica, y era varonera. Me gustaba andar a caballo, cazar, jugar al fútbol. No encontraba nada que me identificara con la cultura femenina de entonces, que era muy rígida. Además, creo que soy buena escribiendo para varones, y lo seguiré haciendo. Soy perezosa: prefiero hacer lo que me sale fácil. Ocultarme me sale fácil. En la vida real y en la ficción.”

Artículo extraído, con autorización de los editores, de Radar Libros, suplemento literario del diario Página/12 (Buenos Aires, 14 de septiembre de 2008).


Notas de Imaginaria

(1) Los marginados fue el título en castellano de la película de Francis Ford Coppola (Estados Unidos, 1983), con un elenco integrado por Emilio Estevez, Diane Lane, Tom Cruise, Ralph Macchio, Matt Dillon, C. Thomas Howell, Patrick Swayze, Rob Lowe, William Smith, Gailard Sartain, Tom Waits y Leif Garrett.

(2) Hinton, Susan E. La ley de la calle. Traducción de Javier Lacruz. Madrid, Editorial Alfagura, 1987. Colección Juvenil Alfagura, Serie Roja.

(3) Hinton, Susan E. Tex. Traducción de Miguel Martínez-Lage. Madrid, Editorial Alfagura, 1987. Colección Juvenil Alfagura, Serie Roja.

(4) Tex, dirigida por Tim Hunter (Estados Unidos, 1982), con un elenco integrado por Emilio Estevez, Ben Johnson, Jim Metzler, Meg Tilly, Matt Dillon, Bill McKinney y Frances Lee McCain.


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